Diversión y bienestar: ¿Puede el balance contribuir al desarrollo de inteligencia emocional?
- Mario A. Venegas Borrás

- 23 ago 2023
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 30 ago 2023
En una sociedad que se encuentra, aparentemente interconectada, gracias a la tecnología, se vuelve cada vez más importante, desarrollar habilidades individuales que fomenten la interacción con el mundo.

Estas habilidades sociales son la base para que podamos sostener una relación significativa en el tiempo, hacer amigos, formar una familia y desenvolvernos en el campo laboral.
Sin embargo, no es fácil aprender estas capacidades con el aprendizaje tradicional. Por ello, el día de hoy te traemos una apuesta hermosa en este blog. Una estrategia disruptiva para que juntos creemos sociedad.
Pretendemos que encuentres la relación entre la práctica de deportes de equilibrio como el slackline con el desarrollo de habilidades de comunicación y valores como son: La escucha activa, la capacidad de diálogo, la confianza, el entusiasmo, la solidaridad, la humildad y el compromiso con la intención manifiesta, que utilices estas herramientas, para transformar la dinámica de los bogotanos. Fomentando así, espacios de transformación social.
Promoviendo la empatía y la solidaridad para crear espacios de conexión con los demás
Imagínate en este contexto: Te encuentras paseando en un parque con tu perro y de repente, a lo lejos, logras visualizar un grupo de jóvenes que se encuentran practicando equilibrio en una cinta de slackline mientras se divierten y comparten.
Te animas a intentar el desafío de caminar sobre este objeto. Sin embargo, careces de cualquier información que te ayude a cumplir el objetivo.
Con confianza preguntas ¿ Cuáles son los tips para hacer que tu práctica sea un acto consciente? Y de repente, cada uno de los practicantes te comparte su punto de vista, y uno o dos tips, para que logres el objetivo.
Escuchas atentamente y comienzas a practicar. Mediante el ensayo y el error, reflexionas sobre tus tensiones, preguntas sobre la técnica, practicas con paciencia, observas el ejemplo de los demás practicantes y al cabo de una media hora logras el desafío.
Al final lo celebras, has hecho amigos nuevos, también liberado la carga de tu sistema nervioso y has completado el camino para desarrollar una nueva habilidad con el cuerpo mientras tu perro es consentido por una comunidad amigable.
Simplemente es maravilloso ¿No te parece?
Esta historia que parece irreal en el contexto bogotano, se ha convertido en la más grande apuesta del Centro de slackline Colombia en la última década. Por ello, damos más de lo que se nos pide. Si te encuentras con nosotros
haciendo este deporte en las localidades de Usaquén Chapinero y Teusaquillo, puedes preguntar y con toda seguridad encontrarás un espacio amigable.
Te invitamos a contagiarte de esta actitud si ya practicas el deporte. Pues la disciplina del ejercicio no lo es todo, también es importante aprender a interactuar y tejer comunidad. La solidez en el desarrollo de un deporte se construye a partir de la colaboración.
Cada paso en la cuerda de slackline es motivo de celebración. Así mismo, cada logro compartido es la oportunidad de ver reflejado el éxito del otro en ti mismo.








































Comentarios